Twin Gallery acoge la exposición colectiva ‘El eco de los pasos’. La muestra reúne obras de 56 artistas nacionales e internacionales que utilizan el zapato como eje central de una reflexión fotográfica sobre la identidad, el cuerpo y la historia.
La exposición ‘El eco de los pasos’, comisariada por Sean Mackaoui –podrá visitarse del 7 de junio al 5 de julio en Twin Gallery–, presenta una selección de fotografías centradas en el zapato, un objeto cotidiano que, lejos de ser insignificante, se carga aquí de múltiples significados. Desde la violencia del campo de batalla hasta la intimidad de un interior burgués, el calzado aparece representado en contextos diversos que lo transforman en símbolo de erotismo, memoria, desplazamiento o pertenencia.
El proyecto reúne obras de un total de 56 artistas, entre ellos Alberto García Alix, Marina Núñez, Chema Madoz, Isabel Azkarate, Irving Penn, Deborah Turbeville, Horst P. Horst, Elliott Erwitt, Pilar Albarracín, William Wegman, Cristine Spengler, Dr. Mehemed Fehmy Agha, Anna Turbau, Ferran Freixa, Leopoldo Pomés, Javier Campano, Miguel Trillo, Manuel Lorente, Dis Berlin, Estela de Castro, Jose Luis Santalla, Laura Silleras, Luis Asín, Adrian Tyler, Maysun, José Aragón, Mireia Sentís, Javier Esteban, Pam Spitz, Jerónimo Álvarez, Maite Caramés, Simone Falcetta, Ciuco Gutiérrez, Lua Ribeira, Enrique Escadell, Mónica Figueras, Dani Guereñu, María Moldes, Edouard Boutinaud, Patrice Bilawka, Iñigo de Amuesca, Blanca Guerrero, Willem Loriga, Cayetana Llopis Álvarez, Alberto Marcos, Esmeralda Martín, Adrian Wilson, Alfredo Tobía, Joaquín Gallego, María Meseguer, Tom Furse, Valle Galera, Andrea Santolaya y Vari Caramés.
A través de estas obras, el calzado se convierte en protagonista de historias personales y colectivas: zapatillas desgastadas como metáforas de vidas recorridas, tacones que aluden al fetichismo y la erotización, caballos y monos calzados que remiten al exilio animal del ser humano, o prótesis ortopédicas que sugieren una transformación cíborg del cuerpo. Ya sea habitado o abandonado, el zapato emerge como objeto narrativo que configura nuestra identidad personal y social, y que incluso nos inscribe en la historia.
Los pasos representados en las imágenes seleccionadas recorren más de setenta años y se presentan como ecos visuales cargados de memoria.
