Andrés Senra nos trae la obra de Naufus Ramírez-Figueroa, artista guatemalteco al que ya pudimos ver en el Museo Reina Sofía y que ha participado recientemente en un ciclo de performances del MoMa de Nueva York. Una propuesta multidisciplinar que revisita la memoria política y personal de la guerra civil de su país y nos alerta del retorno de los fascismos.

El Kravis Studio acogió la primera presentación en el MoMA de ‘Lugar de Consuelo’& (2020), una obra multimedia de Naufus Ramírez-Figueroa, adquirida conjuntamente por el museo en 2022 gracias al Fondo para América Latina y el Caribe y al Fondo para el Siglo XXI.

‘Lugar de Consuelo’ es una obra desgarradora que va más allá de la performance, de la instalación, del teatro del absurdo, de Grotowski, la Bauhaus, de lo clown… ‘Lugar de Consuelo’ nos muestra una herida, una herida política producida por los fascismos en la historia de Guatemala, una historia que es espejo de la colonización española, de nuestros propios fascismos europeos históricos y actuales que sacan pecho añorando el antiguo imperio en un patético “Make (ponga aquí su país europeo) Great Again”. La obra nos abre la puerta a una sociedad jerarquizada en estamentos, donde el poder de la Iglesia, los terratenientes y los militares es estructural.

Personajes fantásticos, espantapájaros, alienígenas, seres transespecie que desarrollan ante nuestros ojos un ritual paródico, especulativo, interdimensional, mostrándonos, a través de la metáfora y el símbolo, el rol de estos poderes en la sociedad. Una historia, la de Guatemala, que me hizo pensar en la historia de nuestra dictadura, de los mecanismos que la sustentaron, de los cuerpos queer que la habitaron, del horror, la violencia y los poderes que la construyeron.

‘Lugar de Consuelo’ nos muestra también esa herida de la herencia colonial española, del sistema político que replicó nuestras propias miserias en los territorios “conquistados”, nuestros propios horrores, nuestra propia violencia institucional que se extendió como un líquido viscoso en el cuerpo político-social de Latinoamérica. Un modelo político-social impuesto a imagen y semejanza de los caciquismos y los señoritos españoles, de los capillitas y la jerarquía eclesiástica totipotente, de la casta vestida de uniforme que ejercía su poder a golpe de sable. Latinoamérica: un sujeto sujeto por estructuras de opresión replicadas y repetidas como clones de rostro inhumano.

Al entrar en el espacio ritualístico de ‘Lugar de Consuelo’, entras en una guerra, en una sociedad enajenada, en un cuadro de Grosz, en un espacio onírico donde se desvelan, a través de las metáforas gestuales de los cuerpos poseídos por los poderes institucionales, no solo el drama de la guerra y las dictaduras, sino lo que las hace posibles. Los personajes visten una marioneta, un presidente que les perpetúa en el poder. Un presidente a su servicio, una imagen, un imago, un ser que es una interfaz entre los poderes a los que representa y el pueblo oprimido.

A través de la gestualidad de los performers que encarnan unas danzas queerizadas, a través de su declamación exagerada de textos poéticos y desgarradores escritos en colaboración con Wingston González y de las máscaras que nos muestran tanto el rostro congelado del poder como a la víctima de ese poder, las piezas que componen la instalación, una cruz-estandarte, unas prótesis corporales, unas botas militares sobredimensionadas… nos introducen en un espacio de dolor, un lugar disociado, un pueblo oprimido y reprimido por un poder totalizador, donde casi no podemos respirar, donde la locura es un espacio donde habitar en las guerras, donde la violencia, la violación, la decapitación no son solo metáforas, sino realidades.

Naufus Ramírez-Figueroa (guatemalteco, nacido en 1978). ‘Lugar de Consuelo’ (‘Place of Solace’). 2020. Video en alta definición (color, sonido; 35:25 min), vestuario, utilería, nueve aguafuertes sobre papel y veintisiete bocetos en acuarela. Dimensiones variables. The Museum of Modern Art, Nueva York. Latin American and Caribbean Fund y Fund for the Twenty-First Century, 2023. © 2025 Naufus Ramírez-Figueroa.

En ‘Lugar de Consuelo’, los corazones se encogen, lo ridículo y lo cómico son dolorosos. La única manera de soportarlo es convertirlo en ficción para poder escapar siendo abducidos por una nave nodriza y desaparecer, mirar a otro lado.

La obra de Naufus Ramírez-Figueroa está inspirada en ‘El corazón del espantapájaros’ (Hugo Carrillo, 1962) que fue interpretada por estudiantes de la Universidad Popular de Guatemala en 1975 e inmediatamente pasó a engrosar la lista de obras censuradas por las instituciones de los regímenes autoritarios. No podemos olvidar que el texto se escribió en el contexto de la Guerra Civil guatemalteca, en la que, de 1960 a 1996, se cometió uno de los genocidios más terribles de la historia, otro más, contra la población nativa originaria. La clase rica guatemalteca eurodescendiente controlaba la propiedad de las tierras junto con empresas americanas, mientras los pueblos originarios las trabajaban en condiciones abusivas que les llevaron a la organización de guerrillas revolucionarias y al conflicto armado durante décadas. Un ciclo de colonización-extractivismo-desposesión-esclavización y explotación de los pueblos originarios y sus luchas por la supervivencia que se repite y repite en distintas geografías, distintos pueblos, distintas culturas, pero con los mismos fines: el enriquecimiento de unos a costa de otros.

Vista de instalación de Naufus Ramírez-Figueroa‘Lugar de Consuelo’ (‘Place of Solace’), en exhibición en The Museum of Modern Art, Nueva York, del 28 de marzo al 25 de mayo de 2026. Fotografía de Jonathan Dorado © The Museum of Modern Art, Nueva York.

Cuando Foucault hablaba del giro que nos llevó de la sociedad del castigo a la sociedad del biopoder, quizá no hizo suficiente hincapié en que ambos modos de ejercer control siguen vigentes de forma simultánea en el mundo contemporáneo. El biopoder es la fantasía europea de un orden “civilizado”, de que el control se ejerce sin sangre en las sociedades “avanzadas”. Sin embargo, sus sutilezas sobre nuestra mente-cuerpo van en la realidad de la mano de las torturas medievales modernizadas por las nuevas tecnologías. Drones, bombas, ejecuciones públicas y violaciones de derechos humanos, se extienden no solo en los Estados poscoloniales, sino también en los Estados neocolonizadores en los que el fascismo está o ha vuelto al poder. Y cómo no, también en esa Europa que mira para otro lado como si las guerras en su casa y en las de los vecinos no fueran con ella.

En ‘Lugar de Consuelo’, el gesto, la materialidad del vestuario, de las prótesis que los performers in-corporan durante la acción, las máscaras, el cuerpo queer poseído y desposeído, la poesía que descifra el autor-hermeneuta nos llevan a ese estado de trance tan propio del ritual, desvelando, como en el poema de Parménides, una verdad que pretende esconderse a nuestra mirada. La performance aquí cumple la misma función que en el teatro clásico: crear un espacio-tiempo donde poder expulsar los demonios representándolos. Una heterotopía donde el lenguaje poético no solo es mantra, es un acto del habla performativo.

Eso es ‘Lugar de Consuelo’: el teatro de les Otres.

Vista de instalación de Naufus Ramírez-Figueroa‘Lugar de Consuelo’ (‘Place of Solace’), en exhibición en The Museum of Modern Art, Nueva York, del 28 de marzo al 25 de mayo de 2026. Fotografía de Jonathan Dorado © The Museum of Modern Art, Nueva York.