Sebastião Salgado, considerado uno de los fotógrafos más influyentes del mundo, ha falleció a los 81 años.
Sebastião Salgado, uno de los fotógrafos más famosos de la actualidad, ha fallecido a los 81 años de edad. La información ha sido confirmada por el Instituto Terra, organización no gubernamental fundada por el propio fotógrafo, aunque no han trascendido ni las causas ni el lugar de su muerte.
«Sebastião fue mucho más que uno de los grandes fotógrafos de nuestro tiempo. Junto a su compañera de vida, Lélia Deluiz Wanick Salgado, sembró esperanza donde había devastación e hizo florecer la idea de que la restauración ambiental es también un profundo gesto de amor por la humanidad. Su lente reveló el mundo y sus contradicciones; su vida, el poder de la acción transformadora», expresó la institución en un comunicado.
Nacido en Aimorés, Minas Gerais (Brasil), en 1944, Sebastião Ribeiro Salgado Júnior fue un maestro en el arte de retratar el alma humana y el planeta en blanco y negro. Su mirada capturó tanto momentos históricos como la cotidianidad de personas comunes; las mayores bellezas de la naturaleza, así como su deterioro.
Salgado alcanzó fama mundial por sus impactantes reportajes documentales, como los realizados en la mina de oro de Serra Pelada en los años 80, su serie ‘Trabajadores‘, y el ensayo fotográfico ‘Éxodos’, que documenta los movimientos migratorios alrededor del mundo. A lo largo de su carrera, viajó a más de 120 países.

Aunque era economista de formación, descubrió su verdadera pasión —la fotografía— en 1973. Desde entonces, no se apartó jamás de ese camino. En 1998, junto a su esposa Lélia, fundó el Instituto Terra, en un esfuerzo por reforestar la Mata Atlántica brasileña y promover la restauración ambiental a nivel global.
«La fotografía es un espejo de la sociedad», dijo al recibir un premio a su trayectoria en Londres, resumiendo así su propósito durante medio siglo de trabajo, especialmente enfocado en sus últimos años en la protección del medio ambiente.
«Un fotógrafo tiene el privilegio de estar donde suceden las cosas. En una exposición como esta, la gente me llama artista, y yo les respondo que no, que soy fotógrafo, y que es un gran privilegio serlo. He sido un emisario de la sociedad a la que pertenezco», afirmaba con humildad.
A lo largo de su carrera, Salgado fue reconocido con numerosos honores: recibió la Orden de Río Branco en Brasil, fue miembro de la Academia Francesa de Bellas Artes, Embajador de Buena Voluntad de UNICEF y miembro honorario de la Academia de Artes y Ciencias de Estados Unidos.
En 2024, anunció su retiro del trabajo de campo. En una entrevista con The Guardian, confesó que su cuerpo ya sentía “los impactos de años de trabajo en entornos hostiles y desafiantes”.
«Sé que no viviré mucho más. Pero no quiero vivir mucho más. Ya he vivido mucho y he visto tantas cosas», declaró entonces al medio británico.

