El ganador de la penúltima edición de la beca, Adra Pallón publica ‘Lumes’ sobre la desaparición de un modo de vida rural. La VI Beca Joana Biarnés, que organiza la Photographic Social Vision, busca trabajos documentales realizados por menores de 35 años.
Ya te puedes presentar a la Beca Joana Biarnés para Jóvenes Fotoperiodistas que cierra su convocatoria el 25 de noviembre. Si tienes entre 18 y 35 años tienes un proyecto documental, esta beca te concede 8.000 euros para desarrollar, durante nueve meses, una investigación visual en territorio nacional sobre temas que precisen de atención social, contando además con el asesoramiento de una persona tutora referente en el sector fotográfico y el resultado se publicará en un libro coeditado entre PSV y Phree.
La inscripción es gratuita y el jurado estará formado por Santi Palacios, Anna Surinyach, Ana Palacios, Xavier Aldekoa y Núria López Torres.
Requisitos y valoraciones de la Beca Joana Biarnés
- Perspectiva o temática innovadora: el jurado valorará que la temática sea inédita o que aporte una nueva perspectiva sobre un asunto tratado con anterioridad en el ámbito del periodismo visual. El proyecto deberá incluir obligatoriamente una serie extensa de fotografías, pero se aceptarán, como complemento de las mismas, otros tipos de soportes narrativos (multimedia)
- Temática nacional de interés social: la temática del trabajo periodístico presentado debe limitarse a la geografía nacional y su resultado debe tener como finalidad informar a la ciudadanía sobre una realidad de interés social relevante.
- La Beca Joana Biarnés para Jóvenes Fotoperiodistas aceptará solamente proyectos en su fase inicial de investigación.
- De los participantes se valorará su experiencia previa y la calidad de sus trabajos, así como su rigor periodístico y su capacidad gestora para llevar a cabo el trabajo becado.

‘Lumes’
El ganador de la IV edición, Adra Pallón ha publicado con Phree en formato fotolibro el trabajo que desarrolló gracias a la beca. ‘Lumes’ resume un trabajo de más de un lustro sobre la despoblación rural, se encuentra adjunto en el correo. El título «Lumes» hace referencia a una palabra polisémica, llena de significado y fuerza.
En gallego, «lumes» significa fuego, un término que refleja dualidad. Por un lado, «lumes» se usaba para denominar el hogar habitado, donde el fuego simbolizaba la vida, calentaba el hogar, y alrededor de él se reunían la comunidad y la familia. Por otro lado, «lumes» también se refiere a los incendios forestales que anualmente devastan nuestro territorio y patrimonio cultural. De este modo, el fuego, que antes habitaba en las casas como sinónimo de vida, ahora se asocia con la destrucción al haberse trasladado a los bosques, debido al éxodo rural y al abandono del entorno. Un entorno que va perdiendo su bosque autóctono y la estructura territorial tradicional de tierras de labranza. En su lugar, aparece un continuo de especies foráneas muy pirófitas que degradan el territorio natural y desplazan a su población hacia las ciudades, dejando un ámbito rural vacío de vida en sus múltiples manifestaciones.
“Es un proyecto muy amplio que resume numerosos aspectos del modo de vida rural en vías de desaparición”, explica su autor.
