La holandesa Hester Keijser, comisaria de la exposición ‘Empieza por el principio…’ en CentroCentro Cibeles del pasado PHotoEspaña, denuncia impagos, malas prácticas, falta de profesionalidad y trato poco considerado por parte del festival.

Hester Keijser, comisaria independiente de prestigio internacional, hizo público el 15 de enero a través de Facebook un texto mediante el cual denuncia el trato recibido por PHotoEspaña tras su participación en el pasado festival. Desde Clavoardiendo nos hemos puesto en contacto con la curadora que recomienda “evitar el trato con PHE a toda costa”.

Keijser nos relata mediante correo electrónico algunas de las situaciones vividas en su relación con el festival y que le ha llevado a hacer esta denuncia pública. 

“Cuando comencé mi colaboración con el festival en noviembre, por invitación de Cristina de Middel, todo parecía ir bien, pese a que mi contrato no estaba bien redactado y se necesitaron al menos ocho revisiones para que los términos fueran justos y favorables”. 

Ella misma se encargó de solicitar ayudas a organismos holandeses y suizos, ya que “sin fondos adicionales, apenas podríamos habernos permitirnos clavar un clavo en la pared, pero aún así querían tener una exposición completa. Mientras, iban encontrando razones para quitar dinero de los presupuestos de producción por costos que no habían sido consultados”.

Pone como ejemplo que hubo que contratar una asistente, porque la gerente del proyecto “no tendría tiempo después de todo para gestionar la muestra, porque también se encargaba de otras muchas exposiciones”.

Keijser explica cómo tras esto, “cualquier discusión relacionada con el dinero se volvió problemática”. Aún así consiguió 26.000 € extra para gastos relacionados con los artistas. La otra parte del presupuesto procedía de CentroCentro. “Después de recibir noticias positivas sobre las solicitudes, tardaron otras seis semanas en negociar el presupuesto y los gastos individuales de los artistas”.

“Estuve a punto de cancelar todo la muestra varias veces durante ese periodo, fue un milagro que llegaremos a un pacto y lograr que la organización estuviera de acuerdo con mi propuesta de presupuesto. Debo añadir que nunca antes había tenido que gastar el 90% de mi tiempo hablando de dinero cuando he colaborado con una organización para curar una exposición”.

Impago de facturas

“Pero resultó que su acuerdo para pagar a los artistas siguiendo un calendario era una promesa que probablemente, desde el principio, nunca tuvieron la intención de cumplir”. Hester explica que cuando se interesó por las formas de pago, recibió noticias preocupantes, como que pagaban con un año de retraso y que la empresa parecía estar siempre al borde de la quiebra. “Se mantienen a flote, no gracias a ellos, sino a las facturas que no pagan”. 

“No creo que esto sea muy justo. ¿Qué tipo de reputación pueden tener, cuando todo se basa en el tiempo y el dinero de los demás? Me avergonzaría llamarme a mí mismo el festival de fotografía más grande de Europa, me avergonzaría creer que podría seguir blandiendo mi buen nombre y mi reputación cuando todo está construido sobre la espalda de otros. Ni siquiera trataría de dirigir un festival si no supiera que tenía los medios financieros para hacerlo”. 

© Wenzel

Incompetencia

“Otro asunto que se reveló fue su incompetencia. Y sí, vengo del norte de Europa, donde estamos organizados de manera diferente. Pero, por favor, no me vengan con la excusa de que las cosas en España no están a la par. He trabajado antes con Foto Colectania y fueron excelentes colaboradores y pagaron bien, a tiempo y sin preguntas”.

“De todas formas, las compañías que hicieron la instalación de la muestra en CentroCentro fueron todas de primera clase, capaces, educadas, hicieron un esfuerzo adicional para hacer que las cosas funcionaran y nunca estaban demasiado cansadas para probar otra solución. Sólo tengo elogios para ellas”.

“Realmente es PHotoEspaña y La Fábrica quienes carecen de profesionalidad aquí. No hay que culpar a nadie más”. Sobre esto detalla una serie de incompetencias respecto a la escasa de información de la muestra en el catálogo, en la web, el mal empaquetado de las obras que generó su deterioro, la nula gestión de seguros, la falta de material de prensa y dosieres para los artistas, los costes que han tenido que asumir los autores y una serie de cosas que muestran, a su parecer, “la desesperación de una organización en problemas financieros y la indiferencia y falta de respeto con la que tratan a sus principales invitados, los artistas”.

Ataque al corazón

En uno de los últimos párrafos, Hester Keijser hace referencia también al desprecio en el trato por parte de la organización. “A principios de marzo, sufrí un ataque al corazón. Informé a la organización de que pese a su gravedad podría volver al trabajo y terminar mi labor como curadora. Por supuesto, un ataque al corazón sigue siendo una enfermedad grave que requiere un período considerable de recuperación. Era obvio que no podría poner la misma energía que antes, al menos durante los primeros meses”.

“En lugar de ofrecerme ayuda adicional durante este tiempo, me enviaron un correo electrónico después de UNA semana, preguntándome si estaba bien para volver a trabajar. Como si hubiera tenido una simple gripe. Éste es el nivel de la atención que al parece ven normal mostrar a un curador. Solo pude completar mi tarea y supervisar la producción gracias a unos amigos míos de una galería, que intervinieron y me ofrecieron ayuda mediante el pago indirecto de un asistente a medio jornada, quién fue realmente estupendo”.

Mala gestión

“De todos modos, esta es solo la punta del iceberg de los problemas que se esconden bajo las aguas de PHotoEspaña. Realmente no estoy segura de en qué nivel de la organización se origina esta mala gestión. ¿Tal vez sea endémica? Creo que una auditoría financiera completa, si es posible en España, revelaría otros muchos problemas y posiblemente deudas”. 

Ante esta situación Keijser explica su denuncia publica porque “no sirve para mantener los problemas con PHE debajo de la mesa. Sólo prolonga la miseria que producen para ellos mismos y para los demás. Hace desconfiar a los pequeños artistas de la buena fe de pequeñas organizaciones. Por ejemplo, tengo una participante, que expone en varios museos de prestigio, en la Bienal de Venecia, que asegura que no aceptaría invitaciones futuras de festivales similares”.

Llamamiento a romper el silencio

También hace un llamamiento a los artistas que sufren estas situaciones a que las hagan públicas. “Si hay tres personas que se quejan de los pagos atrasados, es una anécdota. Si hay 30 quejas, comienza a ser sintomático y necesita ser remediado. No hablar sólo supondrá que otros colegas sufran el mismo dolor y terminará ayudando al abusador, en lugar de estar junto a las personas que merecen tu solidaridad”.

Ante esto concluye: “Es fácil explotar a artistas y curadores independientes como yo. No tenemos sindicatos, no nos conocemos, no podemos formar un frente. Vivimos en diferentes países, no es probable que acudamos a los tribunales. Esto es una consecuencia de la globalización e internacionalización de la fotografía (especialmente en la fotografía, que es fácil de transportar a través de las fronteras) que no hemos abordado como comunidad. Tal vez sea hora de que comencemos a hacer algo al respecto”.

Cristina de Middel

Hemos ofrecido a las diferentes partes a que nos pudieran dar su versión de los hechos. Cristina de Middel, comisaria de la Carta Blanca de la que formaba parte esta exposición, conocedora de esta denuncia, nos ha trasmitido lo siguiente: “Es triste y vergonzoso que el festival que lleva la bandera de la fotografía española la deje en un lugar tan bajo en temas de gestión. Después de varios meses tratando de buscar soluciones que al menos ofreciesen algo de luz a los artistas y comisarios afectados, lo cierto es que me encuentro ya sin recursos para explicar la situación”.

“Entiendo que nos son tiempos fáciles para la cultura en España y que La Fábrica pueda tener problemas económicos, pero no entiendo que no se comunique a los autores de manera honesta y se les siga dando largas sin dar explicaciones. Una cosa es no poder pagar y otra muy distinta es que te toreen con excusas ridículas y mentiras. Es una situación muy triste que me coloca en una posición incómoda de cara a las personas que invité a participar y también a nivel personal por la estupenda relación que siempre he tenido con La Fábrica desde que empezamos a colaborar”.

Reacciones de PHotoEspaña

Durante la tarde de ayer nos pusimos en contacto con el Departamento de Prensa de La Fábrica y PHotoEspaña para que pudieran dar su versión sobre las declaraciones de Hester Keijser. Esta mañana nos han trasmitido que no van a hacer declaraciones. Por su parte, Keijser nos ha comunicado que se han puesto en contacto con ella para informarle de que hoy mismo intentarán solucionar los problemas que impedían los pagos.

Desde Clavoardiendo también hemos ofrecido a CentroCentro Cibeles la oportunidad de hacer declaraciones pero prefieren declinar nuestra invitación.