El fotógrafo catalán Pablo Alejandro propone en el Centro de Arte Contemporáneo Can Sisteré, una mirada autobiográfica inspirada en el arte flamenco.

‘Quejío’, del fotógrafo Pablo Alejandro, se puede ver en el Centro de Arte Contemporáneo Can Sisteré de Santa Coloma de Gramenet hasta el 15 de febrero.

La muestra, comisariada por Mateo Pérez e inaugurada el pasado 11 de diciembre, despliega una colección de imágenes intimistas acompañadas de textos del autor, bajo un hilo conductor que explora la dualidad entre naturaleza y amor frente a la fatalidad y la muerte.

La construcción de ‘Quejío’ nace de un proceso donde el autor se enfrentó a más de 1.200 impresiones que cubrieron el suelo de su habitación, seleccionadas de entre 260 carretes disparados. Según el texto de Mateo Pérez, el reto de dar forma a la exposición se resolvió mediante una metodología visceral, planteando la fotografía como un autorretrato y un espejo.

El resultado se estructura como una canción solemne de ritmo lento donde cada silencio tiene peso, invitando a observar una vida marcada por la urgencia y la ternura. La influencia del flamenco es el eje central de la narrativa, tomando como cimientos los conceptos de amor y muerte presentes en el ‘Poema del cante jondo’

Pablo Alejandro explica que visualizó su obra con el compás de una seguiriya, integrando el imaginario de los «sonidos negros» de Manuel Agujetas como vehículo narrativo. El autor también cita como referente la lectura de los escritos de García-Alix, especialmente en relación con la imposibilidad de este último para articular su versión de ‘Paseo por el amor y la muerte’.

© Pablo Alejandro

En el recorrido visual destaca el retrato de la madre del artista, símbolo del origen y el desarraigo emocional, así como una imagen de sus padres en el baile de bodas de su tía Juani. La exposición incluye paisajes invernales de la sierra del Valle del Gévalo, imágenes de animales que reflejan la dignidad del sufrimiento y una serie de autorretratos que funcionan como símbolos de una experiencia común.

Asimismo, aparecen retratos de personas de su entorno como SergiAdrianElenaMaríaMireia y Cesca, que operan en una dimensión simbólica que trasciende el vínculo personal. La selección final proviene casi en su totalidad de lo fotografiado durante los dos últimos años, evitando referencias temporales o espaciales para centrarse en temas universales.

Pablo Alejando

Pablo Alejandro (Santa Coloma de Gramenet, 1995) descubrió la fotografía en París mientras cursaba el último año de sus estudios universitarios. Tras su regreso a Barcelona, entró a formar parte del colectivo fotográfico La Perversa, momento en el que comenzó a abandonar paulatinamente el mundo de la empresa para dedicarse a la cámara y al cuarto oscuro. Su obra, caracterizada por un enfoque experimental y firmemente autobiográfico, se ha expuesto de manera individual y colectiva tanto a nivel nacional como internacional.