El fotógrafo catalán Joan Fontcuberta expone sus últimas series realizadas con Inteligencia Artificial, algunas en colaboración con Pilar Rosado, junto a otras anteriores también creadas mediante software, en la Sala Verónicas de Murcia.

‘Nemotipos’, de Joan Fontcuberta, se puede visitar en la Sala Verónicas de Murcia, desde el 1 de febrero al 28 de abril. Se trata de una muestra, comisariada por Sema D’Acosta, que recoge las series del fotógrafo catalán donde se recurre a la Inteligencia Artificial junto a aquellos que ya antes eran creados a través de programas informáticos sin el uso de la cámara.

Se pueden ver los trabajos del último lustro aplicando una tecnología GAN (Generative Adversarial Networks) y procesos de machine learning. Primero, en coautoría con la doctora en Bellas Artes y licenciada en biología Pilar Rosado: ‘La petite mort’ (2020), ‘Frenografías’ (2021) y ‘Déjà-Vu’ (2021-2023). Más recientemente, ‘De rerum natura’ (2023) y ‘Freak-Show II’ (2024), ya sin la cooperación de esta autora.

© Joan Foncuberta

Este neologismo, “nemotipos”, término sugerido por el comisario, también puede servir para nombrar a cualquiera de sus series anteriores donde se generaba una imagen por algoritmos o softwares específicos, como pudieran ser proyectos de hace décadas como ‘Topofonías’ (1993-95), ‘Orogénesis’ (2002-2006) o ‘Googlegramas’ (2004-2010).

Precisamente, D’Acosta subraya la coherencia de esos trabajos anteriores con los más recientes, ya que aquellos ya partían de “una línea de investigación relacionada con las correspondencias entre lenguajes más allá de lo visual y la creación de imágenes sin el uso de cámaras e, incluso, sin intervención humana. Su constante preocupación sobre las posibilidades de lo fotográfico al margen de la toma, medios de registro, aparatajes técnicos o enfrentamientos tecnológicos entre lo analógico y lo digital, aborda su naturaleza como un medio complejo y difícil de asir, más próximo a disciplinas vinculadas con las ideas, lo sociológico, la comunicación y la semiótica que a las Bellas Artes”. 

Para Joan Fontcuberta “la fotografía es un instrumento de pensamiento que ensancha nuestra cultura visual, un ámbito poroso y en incesante cambio adaptado al imaginario de cada espectador”.

Por otro lado, hay un juego de paralelismos con el nacimiento de la fotografía. “De modo intencionado, esta incipiente tipología de trabajos nos remite al origen de la fotografía. Igual que en los comienzos de este lenguaje aparecieron calotipos y daguerrotipos, ahora la IA está creando nemotipos, imágenes sin referentes, donde “nadie” (nemo en latín), ninguna persona, interviene”. 

“Paradójicamente, se pueden trazar conexiones entre esta nueva versión de la fotografía y sus principios, ya que en torno a 1840 los investigadores ya se admiraban de que por primera vez se lograba captar la realidad sin la intervención de la mano humana (sine-manu-factura). De hecho, entendían que con estas primeras fotografías la Naturaleza se replicaba a sí misma, por eso el libro de Fox Talbot se titula ‘The Pencil of Nature’ (1844), evitando mencionar la participación del hombre en este procedimiento inédito que producía dibujos fotogénicos”. 

“Con los nemotipos otra vez se insiste sobre el peligro de que un elemento ajeno a lo humano logre concebir imágenes espontáneas. Si en el siglo XIX se obtuvieron mediante un método mecánico-químico que respondía a las inquietudes de una sociedad tecno-científica, hoy entran en juego factores más complejos que responden a la época actual, un periodo de transición donde la Inteligencia Artificial y los algoritmos marcan el pulso de una realidad híbrida condicionado en extremo por lo digital, Internet y las redes sociales”.

Además de la exposición, se ha editado de forma paralela un amplio libro de casi 300 páginas con textos de Joan Fontcuberta, Miguel Ángel Hernández, Juan Martín Prada y Sema D’Acosta reflexionando sobre qué supone para la fotografía la llegada de la IA.