‘Altamar’ del toledano Juan Baraja reúne distintos proyectos fotográficos desarrollados a lo largo de once años en territorios costeros para explorar las formas de vida, la identidad y el paisaje que se forjan a través de la actividad pesquera.
Juan Baraja exhibe la muestra ‘Altamar’ desde el 15 de octubre hasta el 17 de enero en la Sala 1 del Centro de Arte Alcobendas, un proyecto comisariado por Carmen Dalmau que investiga la influencia de las artes de la pesca en la arquitectura y en los habitantes de diversas comunidades vinculadas al océano.
El recorrido visual enlaza territorios con contextos geográficos y luces muy diferentes. Se estructura en capítulos independientes que comienzan con el proyecto ‘Norlandia’, realizado en Islandia en 2014, y prosiguen a través de las costas de Fonte da Telha en Portugal y Barbate en Andalucía. En todos estos lugares, las imágenes capturan la realidad física del oficio marino, la dignidad de los retratados y la atmósfera de los puertos mediante composiciones de gran precisión arquitectónica y bodegones austeros.
La comisaria de la exposición, Carmen Dalmau, explica que las gamas cromáticas empleadas por el fotógrafo adquieren una cualidad casi táctil y generan una tensión constante entre distancia y proximidad. De este modo, la exposición documenta de manera sensorial cómo el perfil de las costas moldea comunidades con identidades propias que desarrollan formas singulares de trabajar y de habitar la tierra. El espacio se puede visitar de lunes a sábado en horario ininterrumpido y los domingos por la mañana, con entrada gratuita.

Juan Baraja
Juan Baraja (Toledo, 1984) es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona y actualmente reside y trabaja en Madrid. Sus proyectos artísticos se centran en analizar las relaciones que surgen entre el paisaje, la arquitectura y el ser humano, prestando un especial cuidado a la composición y al tratamiento de la luz. A lo largo de su carrera ha expuesto en espacios como el Museo ICO o la Fundación RAC y ha recibido galardones como el Premio Ciudad de Castellón de Artes Plásticas y el Premio Campocerrado. Su obra forma parte de numerosas colecciones de instituciones públicas y privadas, entre las que destacan la Fundación ICO, la Fundación María Cristina Masaveu y el Ministerio de Asuntos Exteriores.
