La VII edición del Premio Mallorca de Fotografía Contemporánea ofrece 8.000 € para el proyecto ganador y 4.000 en la categoría local. El último trabajo premiado, ‘Veñen corvos voando baixo’ de Tono Arias, se expone en el Centre Cultural Misericòrdia.
El Premio Mallorca de Fotografía Contemporánea abre el plazo para la presentación de proyectos fotográficos su séptima edición con algunas novedades.
Este año se establecen dos premios o categorías: Premio Mallorca de Fotografía Contemporánea 2024, dotado con 8.000 € y una exposición durante el 2025, y el Premio Mallorca de Fotografía Talent Illenc 2024, dotado con 4.000 € y destinado a autores y autoras nacidos o residentes en Mallorca. Ambos premios son incompatibles.
Los criterios de valoración que tendrá en cuenta el jurado de los proyectos presentados son los siguientes:
- La solidez y el carácter innovador del proyecto.
- La calidad técnica y conceptual, la estética y la propuesta formal.
- La inserción y proyección del proyecto en el discurso de la fotografía contemporánea.
- El jurado valorará el currículum y la trayectoria del autor o autora.
Ese jurado estará formado por Carles Guerra, Pilar Rubí, Juanjo Alfonso, Irene de Mendoza y Pau Pérez-Villegas.
El plazo de presentación termina el 7 de agosto en el siguiente enlace: https://www.mundoarti.com/concursos/CFC8511/premios-mallorca-de-fotografa-contempornea-2024/
Los ganadores en ediciones anteriores han sido: Toni Amengual, Ferderico Clavarino, Paula Anta, Camilla de Maffei, Sebastián Bruno y Tono Arias.

‘Veñen corvos voando baixo’
En su anterior edición el ganador fue el trabajo del fotógrafo gallego Tono Arias, ‘Veñen corvos voando baixo’, que se puede visitar hasta el 15 de septiembre en el Centre Cultural Misericòrdia, en las Sales expositives de l’Aljub.
Tono Arias propone una mirada crítica a la relación del ser humano con el medio físico que habita y su modo de vida. Las imágenes articulan una representación metafórica de la fragilidad del hombre ante la naturaleza y los drásticos cambios a los cuales se enfrenta en la actualidad.
Este proyecto se inició en el año 2020 justo cuando se decreta el estado de alarma en España. El autor vivía en una casa apartada y cerca del bosque. Este tiempo detenido significó una oportunidad, un campo de juego para la creación, momentos para la nada, un acercamiento emocional y metafórico al paisaje construido en un entorno doméstico, buscando un encuentro, una reconciliación y un entendimiento del entorno y de sí mismo.
‘Veñen corvos voando baixo’ es también un sueño surrealista, un espacio mental, una visión arqueológica de nuestro tiempo, la memoria de los restos de una civilización depredadora que agota los recursos del planeta. Una reflexión, en suma, sobre la responsabilidad colectiva e individual respecto al mundo que estamos construyendo y destruyendo a la vez.

Utilizando como material de trabajo los elementos sacados de la realidad disponibles en una casa de campo durante el cierre por la pandemia, estos son manipulados y descontextualizados. El autor les confiere una nueva función, contexto y significado, representando un universo simbólico particular, compuesto de Ideas ocultas en los objetos y en las relaciones existentes entre estas imágenes de diferente naturaleza. Tierra, agua, aire y fuego como elementos básicos de la materia y el mundo físico. El resultado es una narrativa fragmentada que nos habla de una manera poética de cómo el ser humano se relaciona y transforma el territorio y nos invita a reflexionar sobre el tiempo detenido, la materia descontextualizada y el espacio transformado.
Como creador le interesa la capacidad que tiene la fotografía para reflejar ideas, sus múltiples capas de lectura, sus significados y la reflexión que puede emerger al observar algunos de los elementos conceptuales que la componen y transmiten a la sociedad contemporánea en la cual vive.
Con este proyecto, Tono Arias intenta sensibilizar al espectador sobre los retos a los cuales se enfrenta la sociedad contemporánea en su relación con el medio ambiente que la sustenta, transportándolo en un espacio entre la realidad y ficción que invita a reflexionar sobre los excesos de un mundo dominado por el consumo excesivo de bienes y la generación desmesurada de residuos en un entorno cada vez más degradado.
