‘In the American West, 1979-1984’ de Richard Avedon y la retrospectiva ‘Ground Rules’ de Alejandro Cartagena indagan en la representación documental y la realidad social de Estados Unidos y México a través del retrato de la clase trabajadora y la vertiginosa transformación del paisaje suburbano.

La sede de la Fundación Mapfre en el madrileño Paseo de Recoletos acoge desde el 6 de junio hasta el 30 de agosto las exposiciones de Richard Avedon y Alejandro Cartagena. Ambas muestras, enmarcadas dentro de la Sección Oficial de la veintinueve edición del festival PHotoEspaña, proponen un diálogo entre la visión de ambos autores resultado de la casualidad al coincidir ambas exposiciones.

La serie completa de ‘In the American West’

Por su parte, exposición ‘Richard Avedon – In the American West, 1979-1984’, bajo el comisariado de Clément Chéroux, recupera el ambicioso proyecto fotográfico originado por un retrato del capataz Wilbur Powell publicado en la prensa estadounidense en 1988. La exhibición muestra las ciento diez copias de referencia empleadas para el libro homónimo, erigiéndose como una respuesta crítica a los efectos de la política neoliberal y la recesión económica mediante la visibilización de las personas anónimas que realmente sostenían el país.

La exposición reúne las 110 copias de referencia, seleccionadas y trabajadas por Richard Avedon junto a su equipo, que sirvieron de base tanto para la muestra original como para la edición del libro ‘In the American West’. En la muestra se incluye además material documental que ayuda a contextualizar la elaboración del proyecto: anotaciones manuscritas del artista con sus indicaciones sobre la impresión de algunos retratos, muestras de la documentación conservada en el expediente de cada una de esas fotografías —como Polaroids—, así como la correspondencia entre Richard Avedon y sus retratados.

La serie se desarrolló a lo largo de varios viajes por el oeste de Estados Unidos, donde Richard Avedon retrató a más de mil personas en entornos como rodeos, ferias o espacios de trabajo. Los retratos se hacían siempre del mismo modo: la persona colocada delante de una lámina de papel blanco y sin luz directa. Richard Avedon solía situarse detrás de la cámara, en estos casos, la toma se realizaba sin que el fotógrafo pudiera observar directamente lo que capturaba, permitiéndole así imaginar la fotografía.

© Roberto Villalón

Entre las más de mil personas retratadas, el artista escogió 124 fotografías para la exposición, y 110 de ellas se publicaron en el libro. Tras la inauguración en el Amon Carter Museum la muestra viajó durante dos años por buena parte de Estados Unidos.

Richard Avedon había avisado que su serie era una ficción, la misma ficción que constituía la visión idealizada y tradicional que era habitual encontrar en las películas o en los anuncios publicitarios. Un ejemplo del grado de escenificación y de las largas sesiones de trabajo es el retrato del apicultor Ronald Fischer, quien llegó a posar cubierto de feromonas para atraer a los insectos y lograr una imagen que emulaba a un monje budista soportando estoicamente el dolor.

Algunos críticos tacharon estos retratos de Richard Avedon de crueles y esnob, pues se alejaban drásticamente de la visión que hasta el momento se había tenido del Oeste americano, casi siempre idealizada, mientras que la serie de Richard Avedon mostraba un «Oeste triste», que para algunos producía desazón. Con el paso de los años esta recepción negativa se fue transformando. Pese a que parte de la crítica de la época rechazó inicialmente esta visión descarnada por presentar una realidad incómoda alejada de los mitos fundacionales y la publicidad, la serie se consolidó posteriormente como un documento magistral. Hoy la serie es mundialmente conocida.

Richard Avedon

Richard Avedon (Nueva York, 1923) nació y residió en Nueva York, donde se formó bajo la dirección de Alexéi Brodóvich e inició una carrera profesional en la que logró transformar radicalmente la fotografía de moda al sacar la ropa de los fríos estudios e insertarla en contextos urbanos. Compaginó su intensa labor como retratista editorial de primera línea y la dirección de su propio estudio publicitario con encargos libres centrados en la lucha por los derechos civiles, la élite política del país y las consecuencias de conflictos armados. Su trayectoria incluye múltiples retrospectivas tempranas en instituciones de prestigio mundial y la publicación de volúmenes de culto como ‘Observations’, que vio la luz acompañado por un ensayo de Truman Capote, o la influyente obra ‘Nothing Personal’, rubricada con textos de James Baldwin. Falleció el 1 de octubre de 2004 en la ciudad tejana de San Antonio.

© Alejando Cartagena

Gran retrospectiva de Alejandro Cartagena

El exhaustivo trabajo del fotógrafo afincado en Monterrey se despliega en la retrospectiva ‘Alejandro Cartagena: Ground Rules’, coorganizada con el San Francisco Museum of Modern Art y comisariada por Shana Lopes, que tras su paso por Madrid viajará a las salas de Kutxa Fundazioa Artegunea en San Sebastián.

El artista visual Alejandro Cartagena presenta la exposición ‘Ground Rules’ con la que trata de analizar y cuestionar las estructuras que conforman nuestro entorno, respondiendo a las problemáticas sociales y medioambientales más urgentes de la actualidad mediante diversas prácticas fotográficas.

La exposición se organiza en torno a más de veinte series agrupadas en seis secciones: primeros trabajos, la frontera entre México y Estados Unidos, vivienda e infraestructura, la maleabilidad de las imágenes, la crisis climática y el fotolibro como forma creativa. A través de estas series, el artista aborda cuestiones relacionadas con el territorio, el desarrollo urbano y las dinámicas sociales y medioambientales, con especial atención al contexto del norte de México.

En conjunto, la obra de Alejandro Cartagena investiga ,a través de la fotografía documental, el collage, la imagen encontrada, los NFT (archivos únicos e irrepetibles), el vídeo generado con inteligencia artificial o los fotolibros, los mecanismos del poder en torno a lo político, lo cultural y lo ecológico, a la vez que cuestiona el papel de la propia imagen fotográfica y su capacidad para ofrecer la verdad, en esas estructuras.

El título de la exposición, ‘Ground Rules’ [Reglas básicas], alude tanto a las restricciones creativas que el artista se impone en cada proyecto, entre ellas, el formato, el tema o la localización, como a las fuerzas sociales a las que se enfrenta. En un mundo cuyos fundamentos están en constante transformación, Alejandro Cartagena nos insta a preguntarnos por las normas que nos gobiernan e imaginar cómo podrían trazarse de nuevo.

© Roberto Villalón

El recorrido profundiza en etapas creativas tempranas como la serie ‘Identidad Nuevo León’, concebida junto a Rubén Marcos y fuertemente influenciada por la metodología de retrato frontal practicada por el fotógrafo expuesto en la sala contigua.

A lo largo del espacio se desglosan investigaciones sobre el territorio y la carencia de infraestructuras básicas derivadas del auge inmobiliario especulativo, destacando la emblemática serie ‘Carpoolers’, donde el autor documentó desde un puente peatonal a los obreros trasladándose masivamente en las cajas traseras de camionetas, o ‘Suburban Bus’, capturada en el angosto interior del transporte público que unía la periferia con los centros de trabajo.

Estas imágenes muestran el reverso del idealizado sueño americano en el norte de México y enlazan con otras problemáticas urgentes como el desastre medioambiental causado por el huracán Alex, registrado en ‘Rivers of Power’. En sus últimos proyectos, Cartagena aborda la maleabilidad del soporte fotográfico mediante el uso de recortes para paisajes imaginarios e integraciones de vídeos generados por inteligencia artificial, reservando un lugar destacado a la prolífica producción de fotolibros como la herramienta perfecta para construir narrativas alternativas.

© Alejandro Cartagena

Alejandro Cartagena

Alejandro Cartagena nació en República Dominicana en el 1977 estableciéndose definitivamente en México al inicio de su adolescencia. Su producción visual, fuertemente anclada en el desarrollo de largas series temáticas fundamentadas en la variación y la repetición, forma parte de importantes colecciones permanentes de centros de arte contemporáneo internacionales. A lo largo de su carrera ha recibido prestigiosos galardones que avalan su peso en el circuito documental y logró ser finalista del premio de la fundación Deutsche Börse en dos mil veintiuno. Fiel defensor del soporte impreso, ha dado a la imprenta casi una treintena de fotolibros, consolidando este área como un espacio de reflexión fundamental dentro de su extensa práctica creativa.