‘Jordi Socias. Al final de la escapada’ es un repaso por el trabajo de cinco décadas del fotógrafo y editor catalán Jordi Socías, un referente del mundo editorial, que se puede visitar en Madrid.

‘Jordi Socias. Al final de la escapada’ se puede ver la Sala Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid del 22 de febrero al 21 de abril. Comisariada por Lucía Laís, la muestra propone un extenso recorrido, con el cine como inspiración, por una selección de trabajos del fotógrafo y editor, desde mediados de los setenta hasta la actualidad.

Jordi Socias (Barcelona, 1945) da sus primeros pasos en Cambio 16 para después fundar una agencia. Tras la muerte de Franco se traslada a Madrid donde pasa a ser editor de ese mismo semanal, y expone por primera vez en 1979, año en el que además funda la agencia COVER que supuso un revulsivo en el fotoperiodismo nacional.

Durante los 80 realiza la foto fija durante el rodaje de varias películas, es editor y fotógrafo de la revista Madrid me mata, participa en El Europe, Cinemanía, El Gran Musical y colabora con El País Semanal, suplemento del que pasará a ser editor gráfico en los 90.

© Jordi Socías

Socias es conocido, sobre todo, por sus retratos de figuras, nacionales e internacionales, sobre todo del mundo de la cultura, siendo muchos de ellos portadas todavía recordadas. Desde Dalí, imagen que le dio la fama, hasta Woody Allen, pasando por Norman Foster, Penélope Cruz, Pedro Almodóvar, Marina Abramovíc, Susan Sontang, Gilbert and George, Borges, Marisa Paredes… Pero también ha realizado fotografía de viajes e incluso ha coqueteado con una fotografía más conceptual, como podremos ver en la muestra.

Al recorrer la exposición surgen un montón de anécdotas, pues se trata de 50 años de historia a través de momentos históricos y de personajes reconocibles internacionalmente. Pero hay una frase que repite constantemente: “Me gusta que las fotos hablen por sí mismas”. 

Pequeño, coqueto. Con ese cuerpo ibérico que tenemos algunos, como un cruce de Alfredo Landa y Bob Hoskins. Y cansado de tanta entrevista.

¿Cuáles son tus primeros pasos en las fotografía?

Tenía mucho interés por el cine. Y siempre tuve ganas de estar en algún lugar de la cultura. Por mis viajes a París y porque un día se presenta en casa un señor que vende unos cursos por correspondencia. Le pregunté por cuales tenía, y eran delimitante, otro y fotógrafo. Y le dije: Ponme el de fotógrafo. 

Lo compré, pero a partir del primer número, me dí cuenta de que aquello no era fotografía ni era nada. Era la clásica frase: “Si usted ve un pájaro, dispare”. Y a partir de ahí, dejé de leer ese libro. Y me dije, me voy a París a ver qué pasa con la fotografía. Y allí me doy en cuenta de lo que significa la fotografía y la cultura fotográfica.

© Jordi Socías

Entiendo que tenías una cámara y que hacías fotos de antes. 

No. No tenía nada. Fotos de recuerdos que me hacía mi hermano. Yo era el pequeño de cuatro hermanos.

¿Y vas a París con cámara?

No. Fui a París a mirar. Y cuando vuelvo me compro una cámara y a partir de ahí me lanzo a hacer fotos por la calle. Y en Barcelona siempre ha sido un lugar para aprender y vivir historias culturales. Y, entre ellas, fotografía. Y entonces sí que acudo a un curso, pero he aprendido, sobre todo, viendo lo que han hecho los demás. Se aprende intentando hacer lo que han hecho los demás, que es imposible, porque si no yo sería un genio. Me he mirado a los grandes fotógrafos, Avedon, Cartier-Bresson, Kertész…

¿Cómo accedías a ellos? Ahora los tenemos a golpe de click, pero entonces no era fácil. 

Ten en cuenta que, para mí, Francia ha sido muy importante. En tiempos de la dictadura, íbamos todo el rato allí, y ellos tienen la fotografía en todos los lados.

¿Cómo pasas a hacer de la fotografía tu vida?

Cuando ya vivía fuera de casa, compartía con amigos. Eran estudiantes, yo era el único que trabajaba. Yo les pagaba los cafés. Y en esa épica, hay alguien que es periodista y corresponsal de Cambio 16 y me dice: “Vente conmigo y hazme unas fotos”, y así comienzo mi carrera.

© Jordi Socías

Y cuando ya estás en una redacción, ¿cómo te enfrentas a que se trata no sólo de hacer foto, sino también de informar? 

Bueno, yo no me siento fotoperiodista. Yo soy más fotógrafo. Periodista, menos. Y mis referencias han sido las grandes revistas de moda. Vogue ha sido mi referencia fundamental, por donde han pasado grandes fotógrafos. Vogue continúa siendo una referencia. Ya no es lo que era. Condé Nast (el grupo editorial) también. Y a partir de ahí, comienzo a saber lo que es la edición. Siempre he sido fotógrafo y editor. Siempre ha sido mi propuesta y es lo que he hecho en El Europeo, El País…

Pero fuiste uno de los fundadores de Cover, una de las agencias de fotoperiodismo de este país.

Sí, pero yo lo llamo fotografía. Porque, y esta exposición lo demuestra, ser fotógrafo y trabajar el papel, lo que es el periodismo, no significa hacer solo la actualidad, que sí sería el fotoperiodismo. Pero yo en realidad siempre he hecho lo que está en esta exposición, que son las personas, las cosas y, bueno, he vivido muchos acontecimientos: la primera entrada al Congreso, la primera reacción de la democracia. He vivido muchas situaciones de actualidad, pero, como se puede comprobar aquí, no hay apenas actualidad. Por ejemplo, no hay ningún político. No es un tema que me apasione. Y si puedo hacer a Woody Allen, lo prefiero antes que a un político.

© Jordi Socías

¿Cómo afrontabas tu trabajo como retratista?

Para mí era un encuentro con alguien que me interesaba, normalmente con gente de la cultura. Y a partir de ese encuentro, yo ideaba qué retrato podía hacerle, que siempre son cosas muy sencillas. 

Puede ser sencillo, pero hay una cosa que me llama la atención. Para mí eres un referente y me ha encantado que cuando describes tu forma de actuar, utilizas el método que yo también aplico cuando hago trabajos para prensa: primero esperas a que se desarrolle la entrevista, te vas informando, viendo lo que hay alrededor y luego ya haces las fotos. Personalmente creo que es la mejor manera de trabajar, ya tienes el personaje caliente. Y lo que me llama la atención es la enorme variedad de tus retratos.

Hay mucha variedad, pero el personaje continúa siendo lo importante. La actitud y la interpretación de ese personaje es lo que te atrae. He tenido la ocasión de hacer fotos a personajes muy atractivos que forman parte de la cultura, de la literatura, la danza, la escultura… Mi escenario es su cara. 

Y como editor, ¿cuál ha sido tu papel? ¿Qué has aportado?

He aportado una manera de ver el medio. En realidad, todo esto (la exposición) está editado. Es como una película cinematográfica. No hay una foto delante y otra detrás porque sí. Está muy pensada. Es un lenguaje visual que yo tengo. Unos lo tienen y otros no. La edición es un lenguaje.

Viviste la época dorada del papel en España. Tras la dictadura aparecen unos nuevos medios con una libertad que no había existido hasta el momento y que puede, que en lo relativo a lo gráfico, hayamos perdido. ¿De qué te siente más orgulloso de esa época?

Me siento orgulloso de haberla vivido. Ha sido realmente fascinante.

Había medios…

Y luego tenía 30, 40, 50 años. Lo viví. Participé en aquello. Desde ver a los Rolling, a vivir un golpe de estado.

© Jordi Socías

¿Había más osadía visual en esa época? ¿Somos más conservadores en el mundo editorial?

Es distinto. Creo que hay un poco menos de calidad en general. Incluso, porque cuesta mucho producirlo, pero en el caso del Vogue, que se supone que tiene dinero para producir, lo veo ahora menos interesante. Es distinto.

Personalmente tengo la sensación de que la variedad que refleja esta exposición es cada vez más difícil de ver. Que todo se parece más entre sí, gente que se copia entre sí constantemente. En tiempos en los que se supone que tenemos mayor cultura visual y cuando tenemos un móvil en el que vemos fotos todos los días, pero no dejamos de ver las mismas imágenes repetidas.

Es verdad. No sé muy bien que decirte. Igual hemos reducido la capacidad intelectual para ver las cosas.

¿Y qué opinas de que haya medios que ni siquiera tienen editor gráfico?

Eso ya forma parte de las estructuras de los medios. Si desaparece una estructura como es el quiosco, porque ahora todo funciona por la vía digital, pero es tan distinto a sentarte a ver un periódico…

¿Te parece que falta una entidad gráfica por parte de los medios? ¿Qué les falta conciencia de la importancia de la fotografía?

Sí. Sí. Es así.

© Jordi Socías

Aquí hay una selección de todo tu trabajo. Siempre es muy complicado hacer un resumen de vida. Pero, de todo lo que hay aquí, ¿de qué te sientes más orgulloso o identificado? 

Todo lo que hay aquí me llama. He puesto cosas que nunca había enseñado. Pero tengo la oportunidad de poner todo lo que me gusta, de una forma generosa y amplia.

Si viéramos tus negativos, ¿nos llevaríamos muchas sorpresas? 

No. Hombre, para los demás puede. Pero para mí, no. Me los he trabajado mucho.