Isabel Muñoz, Premio Nacional de Fotografía 2016, expone en Tabacalera de Madrid una recopilación de su trabajo titulada ‘La antropología de los sentimientos’, en la que hace un recorrido por toda su obra bajo un prisma que descubrirá a muchos una nueva visión de su fotografía.

‘La antropología de los sentimientos’ es una gran exposición sobre el trabajo de Isabel Muñoz –“la más importante junto a la primera en París, en la que se descubrió mi trabajo, con mis fotos en medio de unos muebles y esculturas horribles”– que recorre su obra, pero desvelando elementos que, aunque no son nuevos, no son los más conocidos de la fotógrafa. La muestra, que se podrá ver en Tabacalera de Madrid desde hoy, 27 de abril, hasta el 16 de junio, y que luego recorrerá España, se compone de cerca de cien fotografías y varios montajes audiovisuales, e incluso alguna pieza escultórica de su creación.

Los comisarios, Audrey Hoareau y François Cheval, cofundadores de The Red Eye, ya estaban trabajando en el archivo de Isabel Muñoz para realizar una exposición antológica de su obra, pero el impulso definitivo vino a raíz de obtener el Premio Nacional de Fotografía. Entonces, conocido ya el espacio, se realizó la selección que se puede disfrutar en Tabacalera pensada para este lugar, eligiendo imágenes alejadas de los “éxitos” de Muñoz. “Han tenido una gran valentía haciendo una lectura muy distinta de mi obra. Es una mirada muy valiente”, asegura la fotógrafa.

Kudo San, 2016 © Isabel Muñoz

Dos conceptos fundamentales componen esta revisión de la fotografía de la catalana y que incluye desde material inédito a clásicos de su obra: cuerpo y tribu. “Un recorrido temático en torno a la representación obsesiva y heterogénea del cuerpo humano, desde los mismos orígenes de la humanidad, la espiritualidad, la locura, los límites y extremos del cuerpo, la dimensión social de lo corporal y, finalmente, la sexualidad y el deseo”, describe el texto que acompaña a la exposición.

La muestra comienza con el último proyecto –terminado la víspera de la inauguración– realizado por la artista. Cuatro piezas muestran la serie ‘Kudo San’, cuatro pantallas enmarcadas donde aparece fantasmal un bailarín de danza butoh, acompañadas del inquietante sonido que produce con su balie. Una danza japonesa surgida en Japón tras la Segunda Guerra Mundial y las bombas atómicas, que canaliza el dolor, la humillación, la muerte y la supervivencia, el resurgimiento de las cenizas.

Serie Agua, 2016-© Isabel Muñoz

Toda la exposición es un recorrido por los dos lados de la vida (y la muerte), lo físico y lo místico, el placer y el dolor, el amor y la guerra, lo bello y lo feo. Superada la entrada y sus cuatro guardianes que nos “limpian del exterior”, encontramos uno de sus últimos proyectos ‘Agua’, que también se puede ver actualmente en la galería Blanca de Berlín. El agua como origen de la vida, lugar del que procedemos, pero también como lugar que contaminamos, en el que aparecen amantes sumergidos y envueltos en plásticos con los que degradamos los océanos.

Continúa con la serie ‘Álbum de familia’ ahondando en la idea de origen y evolución en el recorrido de la exposición, compuesta de retratos a grandes primates “que también tienen sus derechos”. Y avanza con ‘Mitologías’, fotografías que reflejan la representación de diferentes bailarines que muestran su amor por la madre tierra.

Lo sensual siempre ha estado presente en la obra de Isabel, pero en esta exposición hay espacio para el sexo, como parte del goce de la vida y representación del amor. Imágenes que buscan la belleza acompañadas de un par de esculturas que Muñoz realizaba por encargo, que no se podían comprar, se debían regalar a la persona amada, y que se muestran por primera vez en esta exposición. El sexo sigue presente en una “cueva” dedicada al sadomaso. El cuerpo, campo de juego entre el dolor y el placer.

Serie Álbum de familia, 2015-2016 © Isabel Muñoz

Y el cuerpo, ahora, como campo de la batalla entre el sexo y el genero, pero también como lienzo, como creación, son los protagonistas de las siguientes salas. ‘Hijras’ nos muestra retratos de una comunidad de hombres que adoptan roles de mujer en la India, para continuar con ‘Trans’, diferentes retratos de mujeres transexuales, donde podemos ver Polaroids inéditas que la artista tomaba al preparar sus sesiones.

En la serie ‘Metamorfosis’ impactan las fotografías tomadas en México a jóvenes que transforman su cuerpo (tatuajes, cortes, escarificaciones, dilataciones…) como forma de reivindicación y por afán de identificación con “la tribu”, donde la autora busca la belleza en la creación del “monstruo”. Modelaje del cuerpo y sufrimiento, pero con un fin estético,  también lo podemos encontrar en la serie que completa la sala titulada ‘Contorsionistas’.

El recorrido nos lleva después a dos series ‘Maras’ y ‘Etiopía’ relacionando ambos trabajos, en el que, de nuevo, el sentimiento de tribu (literal o urbana) y la conciencia de guerrero identifica a los retratados. Los “soldados” urbanos retratados destacando su gran belleza (casi sexual) y los guerreros etíopes, estos más en los cánones de la fotografía colonialista.

En esta recopilación, también podemos ver un audiovisual que resume uno de los trabajos menos conocidos de Isabel Muñoz y en el que queda representado la parte más ligada al periodismo que la fotógrafa a desarrollado a lo largo de su carrera en publicaciones como el País Semanal. ‘La Bestia’ relata todo lo que rodea al tren que recorre Centroamérica hasta la frontera con EE.UU. y la situación de indefensión en la que viven los inmigrantes que emprenden ese viaje.

Serie Nueve dioses, 2016 © Isabel Muñoz

La última parte de la muestra se centra en la relación del cuerpo con el dolor como vehículo hacia la espiritualidad. Una pieza audiovisual sobre los bailarines Derviches de Turquía, que se pudo ver en la Sala Canal de Isabel II hace unos años, centrada en cómo alcanzan el éxtasis mediante la danza y nos introduce en una sala en la que es el dolor el que lleva a la comunión espiritual mostrando cuerpos perforados, o suspendidos con ganchos clavados en la carne o las prácticas de los monjes saholin. El sufrimiento físico es superado mediante el éxtasis.

‘La antropología de los sentimientos’ se cierra con la serie ‘Locura’, donde enfermos mentales en El Congo aparecen retratados con electrodos muy rudimentarios. El dolor de la demencia. Locura que puede sufrir incluso su autora (incluye un autorretrato, de los tres que ha realizado en su carrera, identificándose con lo que aparecen en la serie), pero también nosotros mismos, pues falta una imagen que nosotros deberíamos completar.

‘La antropología de los sentimientos’ es un recorrido por la obra de Isabel donde sus temas más populares pasan a un segundo plano frente a las pulsiones humanas con las que podemos identificarnos cualquiera de nosotros: búsqueda de las raíces, miedos vitales, deseo, sexo, dolor, locura, violencia, fe, sentimiento de pertenencia, afán de supervivencia, espiritualidad… La belleza y la violencia con la que nos despide al salir el fantasmal bailarín de buthó al salir de Tabacalera.

Serie Mitologías, 2012 © Isabel Muñoz

Isabel Muñoz (Barcelona, 1951) destaca por ser una fotógrafa de renombre mundial. La platinopia y los formatos extragrandes son sus técnicas favoritas, a las que recurre para reforzar su mensaje de pasión por el cuerpo como medio para abordar el estudio de los seres humanos.

Las series ‘Tango y Flamenco’ (1989) se consideran el punto de partida de su incesante búsqueda de los sentimientos y emociones de grupos y culturas de todo el planeta capturando las expresiones del cuerpo humano. Cuando Isabel Muñoz toma su cámara y enfoca a bailarines, luchadores, monjes guerreros, toreros, presos, tribus, niños y, últimamente, a primates reflejando los ancestros humanos; lo hace con el sólido sentido del compromiso que la caracterizan a ella y a su fotografía.

Su primera exhibición individual, ‘Toques’ (1986), en el Instituto Francés de Madrid, y su participación en Mois de la Photographie [Mes de la Fotografía] de París (1990) establecieron su proyección internacional como fotógrafa de talla mundial. Ambas pusieron los cimientos de centenares de exhibiciones posteriores en todas las principales ciudades de Europa, América y Asia.

Las fotografías de Isabel se exhiben en diversas colecciones permanentes, como las de la Maison Européenne de la Photographie [Casa Europea de la Fotografía ] (París), el New Museum of Contemporary Art [Nuevo Museo de Arte Contemporáneo] (Nueva York), el Contemporary Art Museum [Museo de Arte Contemporáneo] (Houston), Foto Colectania (Barcelona), el Instituto Cervantes (Ciudad de México, La Paz, Bolivia, Shanghai, China), el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), la Fundación Canal (Madrid).

Serie Locura, 2016 © Isabel Muñoz.jpg

La obra de Isabel Muñoz ha recabado un amplio reconocimiento a través de numerosos galardones y distinciones. Entre los galardones más recientes se encuentran dos premios World Press Photo (en 2000 y 2004), el premio Bartolomé Ros Prize (PhotoEspaña, 2009), la Medalla al Mérito de las Bellas Artes (2009), el Premio Sensibilización y Movilización Social UNICEF (2010), el premio de Fundación DEARTE (2012), el Premio Nacional de Fotografía 2016 o el Premio Colección Himalaya 2017.

  • ‘La antropología de los sentimientos’ de Isabel Muñoz.
  • Fecha: del 27 de abril al 3 de septiembre.
  • Localización: Tabacalera. C/ Embajadores 51. Madrid.
  • Horario: de martes a viernes, de 12:00 a 20:00 h. Sábados, domingos y festivos, de 11:00 a 20:00 h.
  • Entrada: gratuita.