Elena Pedrosa hace una análisis de la fotografía de Almería con motivo de la exposición comisariada por Rubén García Felices ‘Diversidad y pluralidad en la fotografía almeriense actual’, que se puede visitar hasta el 30 de junio en la Sala de exposiciones de la UAL.

Decir Fotografía en Almería es hablar de la revista que situó a nuestro país en el mapa internacional, sentando las bases de la fotografía española actual. AFAL, grupo creado por Carlos Pérez Siquier y José María Artero en los años 50, es germen de esta prestigiosa trayectoria fotográfica.  

Gracias a Manuel Falces y la creación del Centro Andaluz de la Fotografía y su gestión del Proyecto Imagina, a partir del cual prestigiosos fotógrafos procedentes de diversas latitudes pasaron por Almería, se privilegia en nuestra ciudad la fotografía como vehículo de comunicación cultural, en la línea de conocimiento del artista local, por una parte y de la confluencia con autores relevantes del panorama nacional, por otra, que desarrolla esta entidad desde hace décadas. 

Es anterior, no obstante, el papel de Jesús de Perceval, pintor, escultor y fotógrafo, académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, Hijo Predilecto de la Ciudad de Almería, dinamizador del panorama cultural en torno al movimiento indialiano.

De alguna manera, salvando las distancias y en el momento actual, los autores seleccionados por Rubén García Felices en la exposición ‘Diversidad y pluralidad en la fotografía almeriense actual’ vienen a reivindicar y a activar la cultura fotográfica en nuestra ciudad, en esta ocasión unidos en la Universidad de Almería. 


Más allá de la consolidación de estrategias creativas en el contexto de los colectivos como Indalofoto o Desencuadre, teniendo en cuenta lo que supone para el tejido creativo y artístico la Escuela de Arte Carlos Pérez Siquier, el Aula de Fotografía de la UAL, el Área de Cultura de la Diputación, MECA Mediterráneo Centro Artístico, sin olvidar el tejido cultural independiente que tanto hace por consolidar reflexiones y discursos contemporáneos de la cultura en Almería, como La Oficina Producciones Culturales o la Asociación Cultural la Guajira, entre otros, así como otros entornos ligados al pasado cinematográfico de nuestra ciudad, que sigue siendo considerada por muchos fotógrafos gracias a su paisaje aún virgen, y a la luz privilegiada que disfrutamos -como supieron valorar artistas de la pluma y la palabra como Goytisolo o Valente, músicos como Joe Strummer o fotógrafos como Bernard Plossu- encontramos algunos fotógrafos que destacan en el panorama actual almeriense, compañeros de profesión que están presentes en todos estos foros artísticos de los que hablamos y en las reuniones plurales, que, de alguna manera, guardan un pulso común en este ecosistema en el que crean y se crean a sí mismos como seres culturales y que definen, como explica Rubén García Felices como comisario de esta muestra, una diversidad de puntos de vista y trayectorias artísticas que hacen de nuestra provincia una comunidad plural.  

La mirada documental, el retrato intimista, la recreación ficcionada, la imagen metafórica, el paisaje surrealista, van más allá de una clasificación referencial, metodológica o genérica. Por eso nos acercan a una mirada moderna, a un sentir contemporáneo. 

Esta muestra reúne discursos y se interesa por imágenes unitarias más que en proyectos narrativos o líneas argumentales. La conversación deriva en una apuesta coral estética y conceptual. Formatos y técnicas diferentes, generaciones distantes, alumnos y profesores, viajeros nacionales e internacionales, sea cual sea el ámbito del que provengan y el estilo de su narrar fotográfico, estos 17 artistas, con un invitado de honor, hacen gala de manera más que razonable, de una semblanza estilística que honra nuestra Almería. 

Historias urbanas

La mirada conceptual de José Almécija presenta en su trabajo ‘Inflexiones’ una visión íntima de la cotidianeidad urbana. En sus palabras, «una cotidianidad que se vuelve intriga visual». A través del reflejo como recurso poético y plástico y el contraste obtenido desde la luz natural, abunda en la sensación de misterio y profundidad de lo desconocido que, sin embargo, llega a ser parte de nuestra historia común cuando nos cruzamos en los no lugares de la rutina cotidiana.

© José Almécija

En la misma línea, los dípticos de la serie ‘Diálogos’ de Cristobal Carretero Casinello han creado de alguna manera un estilo propio que hibrida la poesía visual con la fotografía de calle, propiciando una amplia red de colaboraciones entre lo fotográfico y lo literario en la trayectoria de este artista, que nos lleva a imaginar historias a partir de metáforas y aliteraciones, a la vez que nos invita a deleitarnos en la vertiente plástica y artística de sus imágenes. 

Conocemos bien la sensibilidad poética de Isabel Aranda y su cercanía a las emociones, a las vivencias íntimas y recuerdos, a su tendencia a la construcción narrativa. Es lo que nos traslada en este tríptico ‘That´s All Folk’ realizada en Londres, una historia a la que se acerca como voyeur, para hacernos partícipes de esa intimidad robada a través del objetivo de su cámara, avanzándonos un final evidente en la película. 

Tiene cabida también en esta muestra el fotoperiodismo puro, con tres hitos de nuestra historia como comunidad, a los que se acerca Carlos Barba, y que dice mucho del imaginario cultural almeriense, así como de la capacidad simbólica y compositiva de este autor, haciendo de estas tres imágenes fotonoticias que hablan sin necesidad de palabras. 

Influencias de otras artes

‘Multiversos’ es un trabajo en formato panorámico en el que Antonio Jesús García, “Che”, hace un guiño al mundo del cómic que tanto le inspira, tanto por esa narrativa plástica de historias a modo de friso, de lectura horizontal y lenguaje simbólico, como en el ritmo, movimiento, poses y juguetes varios que hacen de sus personajes estereotipos que reflejan con acidez y maestría la sociedad almeriense. Su fotografía de calle bebe de la influencia de otras artes para construir historias plásticas y documentales a un tiempo. 

Muy relacionados en cuanto a estética, salvo por la distancia que separa a estos dos almerienses, el también profesor Lucas Gómez utiliza el formato panorámico, esta vez, como si de una secuencia cinematográfica se tratara. Momentos de su autobiografía, relatos cotidianos que miran más hacia adentro que hacia afuera, mezcla de situaciones y protagonistas más personales que estereotipados. 

© Estela García

De estereotipos nos habla también Estela García en su díptico ‘Pareja’, en un juego conceptual que contrapone la desnudez y el intercambio de roles, la sensualidad y la iniciativa, abriendo nuestra imaginación a interpretaciones y debates. El uso de la textura, tono y color pictóricos, que nos acerca a la esencia del analógico coloreado a mano del que Estela hace gala en estos poemas-objeto que construye, recuerda incluso a la estética de Jan Saudek, también de espíritu transgresor y creativo. 

Narrativa contemporánea

Leonor García rescata sus recuerdos y una visión poética muy característica de sus imágenes en el tríptico perteneciente a la serie ‘Mi mamá me miRa’ en el que el frenético fluir, jugar, vivir de sus dos hijos se mezclaba con el espíritu artístico, los conocimientos de referentes del arte contemporáneo, las lecturas reflexivas sobre fotografía, que la nutrían para conformar hoy su estilo personal y consolidado. Juegos de sombras y luces que están muy presentes en su mirar fotográfico y que nos llevan a una visión casi surrealista que queremos seguir contemplando. 

Podríamos crear cierta similitud entre el trabajo anterior y la propuesta de María Giménez de Azcárate, ‘The uncut umbilical cord’, en cuando a su lenguaje fotográfico, performático dentro de lo cotidiano, que en esta ocasión habla de la experiencia de ser madre cuando aún se siente hija. Un cordón umbilical que no rompen los kilómetros de distancia, tampoco el tiempo. Esta narrativa nos lleva a reflexionar con imágenes profundas y existenciales propias del relato de experiencia. 


© María Giménez de Azcárate

Pablo Vara en su serie ‘Los Anatemas’ realiza una hibridación entre historias cotidianas, situaciones mediáticas, crítica social, que señala a través de un lenguaje conceptual característico de sus narraciones visuales. Concretamente en este trabajo Pablo habla de «lo que significa la vida en las sociedades occidentales y la violencia que éstas ejercen sobre los individuos que las constituyen».

Retrato clásico y moderno

Solas, desoladas, expuestas, desnudas. ‘Retratos de una vida en la calle’ nos lleva a reflexionar sobre la prostitución en nuestra ciudad a través de la imagen directa, de alguna manera sobreexpuesta (como sus vidas, como sus cuerpos) gracias a la intención social del artista-comisario, Rubén García Felices. Con la crudeza del monocromo que centra el trazo fotográfico en lo esencial de la imagen, con la claridad intensa de nuestros cielos despejados, abiertos, a plena luz del día, esta serie se aleja de la mirada habitual oscura, profunda, intrincada, que hemos visto en otros trabajos documentales sobre prostitución, para centrarse en el cuerpo, el entorno, la distancia psicológica y falta de intimidad que consigue con su apuesta plástica para acercarnos a una manera de mirar desde la superficie, a través de la cual llegamos a preguntarnos sobre lo más profundo. 

© Rodrigo Valero

Rodrigo Valero, al contrario que Rubén, se acerca a la intimidad del retrato psicológico con una estética en clave baja y una descontextualización del sujeto con respecto al entorno. La calidad preciosista de la mirada que encuentra en el fotografiado su esencia y sabe transmitirla, ha llevado a Valero a coleccionar retratos de personalidades del arte y de la cultura en una serie que podría llegar a ser patrimonio de nuestra sociedad. La imagen de personajes de nuestro entorno, locales o extraños, cercanos, desaparecidos, siempre acompañados por la cercanía y profesionalidad de Rodrigo. 

Paco Peregrin en ‘Dimonds in your mind’ utiliza el retrato como herramienta creativa, articulando conceptos, plasticidad y formas que van más allá de la fotografía de moda y que se alejan de lo psicológico del retrato que observamos en los autores anteriores. La genialidad imaginativa y compositiva, no exenta de reflexión acerca de los estereotipos de género, hacen de estas piezas parte de la obra cumbre de este exitoso artista almeriense, que marca su diferencia a través de la metáfora conceptual. 

Ensayos sobre el paisaje

En el ámbito del paisaje, el preciosismo barroco y surreal de Domingo Leiva y Carlos Felipe Ortiz destacan como formas plásticas y compositivas más estéticas que evocadoras. La belleza del entorno y la artesanía de la creación digital, en el caso de la serie ‘Panoramas’ de Leiva, la delicadeza y poética con la que Carlos Felipe mezcla a su protagonista, la novia, en el entorno espectacular de su viaje, hace que ambas obras vayan mucho más allá de la fotografía de paisaje o de bodas, llegando a la categoría artística.

En blanco y negro, apenas unos trazos, con el minimalismo de un dibujo, incluso acercándose a la ilustración clásica japonesa, inspirado en la técnica del Sumi-e, Juan Tapia, fotógrafo especializado en paisaje conceptual, fiel a su mirar abstracto e incluso surreal, nos presenta tres imágenes de su serie ‘Paisajes de cal y plástico’, en la que fotografía las grietas ocasionadas por la cal en plásticos de invernadero que imagina como bosques y montañas. En este trabajo Tapia «enfatiza las formas para evocar y componer metáforas arbóreas manchadas de tinta», mostrando su pasión por «los árboles, la pintura y la poesía». 

© Francisco Uceda

Francisco Uceda deja traslucir en estas imágenes su formación literaria, ya que en ellas el paisaje se convierte en imagen narrativa. Su serie ‘Casas: Houses X Life’ nos lleva a imaginar historias posibles, cuentos fantasiosos, gracias a la composición plástica colorida de las mismas y a la disociación surrealista del elemento y su entorno. Caminos y horizontes como elementos esenciales del paisaje componen la cualidad onírica que está en la base de la peculiaridad de los mismos. Francisco nos habla de sueños, situaciones vivenciales, noticias, reflexión medioambiental. En sus palabras, «algo que debo mostrar, como un punto de partida para indagar alguna pregunta acuciante de algo que siento, o porque necesito contar una historia.»